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¿HABLA CON SUS HIJOS SOBRE EL DINERO?


Muchos niños creen en la magia de las tarjetas débito/crédito que ven cuando vamos a un cajero automático, ellos piensan que por arte de magia los billetes con los que se les compra sus cosas, salen cada vez que papá o mamá introduce la tarjeta en la máquina.

Si no les enseñamos el valor del dinero, ellos solos no lo van a aprender, una edad normal para hablarles del dinero es a partir de los 5 años, a esta edad ya son capaces de comprender conceptos financieros básicos.

Hábleles del trabajo que papá y mamá tienen, que hacen, a qué horas entran, salen, que por trabajar les pagan el dinero que sale de los cajeros automáticos y que cada vez que van con la tarjeta a retirarlo el dinero se va acabando, pero trabajando vuelven y le depositan para poder utilizarlo en la compra de la camisa que lleva puesta, en la silla y la mesa en donde consume sus alimentos, en la luz que le permite ver televisión o en el agua que le permite bañarse todos los días.

Que si sacamos todo el dinero del cajero, ya no quedará más para realizar las compras, vestirnos, alimentarnos, que debemos  ahorrar y  no comprar cosas no necesarias, que si ahorramos, gastamos menos e invertimos podemos tener más dinero para tener más oportunidades y calidad de vida. Aproveche para hablar con sus hijos cuando esté sacando dinero del cajero, cuando esté elaborando un cheque, pagando una compra, cuando revisa los precios en el supermercado, cuando concilia las cuentas del banco, cuando visita el banco preséntele a su gerente, explíquele porqué está la gente haciendo fila, que pagan, que retiran, cuando planea unas vacaciones, cuando elabora el presupuesto mensual, cuando paga su colegio, cuando paga los servicios.

LA REVOLUCIÓN DE LOS CAJEROS AUTOMÁTICOS

En 1975 irrumpió en el mercado financiero colombiano el primer cajero automático.
El Banco de Colombia inició en aquella época un programa de servicio a sus usuarios con 7 cajeros NCR y la tarjeta 7-24, que funcionaba con la filosofía de siete días a la semana, 24 horas al día. Eran tarjetas que solo podían ser leídas en estos cajeros.

La función de estos cajeros era dispensar dinero en efectivo, máximo sumas de $2.000, y recibir consignaciones de los clientes del banco.

Fueron los inicios de una tecnología que en 20 años ha revolucionado las costumbres financieras de los colombianos y que hoy hace parte de su vida diaria.

Los cajeros automáticos se han convertido en los acompañantes fieles y permanentes de los usuarios bancarios. No solo están siempre disponibles para su uso, sino que sacan de apuros a cualquiera de ellos.

Pura evolución Pero el desarrollo y evolución de los cajeros automáticos ha ido a la par con los avances tecnológicos implementados en el sector financiero.

De aquellas gigantescas máquinas con grandes teclas y pantallas de un solo color se ha pasado a los cómodos cajeros, con pantallas multicolores y sensibles al tacto.

Los cajeros de cuarta generación son como computadores personales que permiten cualquier tipo de aplicación, incluso multimedia. Los cajeros que hablan son también muy comunes en cualquier lugar del país.

Son cajeros que permiten una fácil interacción entre todas las redes, tienen mayor capacidad para dispensar dinero, son más rápidos en leer la tarjeta y ofrecen mayor seguridad a sus usuarios .

El desarrollo de los cajeros automáticos ha sido paralelo también con la cobertura. Prácticamente podría decirse que hoy existen cajeros automáticos en los lugares más apartados del territorio nacional, hecho al que han contribuido decididamente las comunicaciones satelitales.

Al comenzar esta década la mayoría de entidades entendió que tenían que hacer inversiones en tecnología. Esto explica el hecho de que entre 1990 y 1996 la cifra de cajeros instalados se haya quintuplicado, al pasar de 500 a 2.500.

En el mismo período, las CAV se dispararon en la colocación de tarjetas débito, lo que convirtió al país en el mercado más maduro del continente con más de 4 millones de ahorradores.

Fue entonces cuando las redes comenzaron a compartir servicios. Servibanca y el Banco de Colombia fueron las primeras entidades en realizar convenios, luego vino la Red Multicolor, Redeban y ATH.

Hoy, en términos generales, todos los cajeros reciben tarjetas de cualquier entidad financiera. Además, las tarifas que cobra una red a otra por el uso de los cajeros están estandarizadas hace varios años, lo cual ha redundado en beneficio de todos.

Y el futuro? Los nuevos conceptos de banca virtual en Internet o Home Banking, incorporados por la tecnología a los servicios financieros tradicionales, podría representar hacia el futuro una amenaza para la supervivencia de los cajeros.

Con todos esos avances tecnológicos lo que se pretende es desplazar a la gente de las oficinas a otros puntos, incluso a su propia casa. Sin embargo es algo que hay que pensar y estar preparados para ello.

Estas nuevas tecnologías atacan a los cajeros solamente en una de sus funciones, la de dispensador de efectivo. El cajero mantiene su concepción de estar disponible 24 horas al día, siete días a la semana. Lo último que hará un cajero automático en el futuro será dispensar efectivo.

En este sentido, los cajeros se adaptarán a las nuevas circunstancias tecnológicas del futuro y redefinirán sus funciones. Puede llegar a convertirse en dispensador de estampillas, tiquetes aéreos, boletas para descuentos y promociones, por ejemplo.


Lo cierto es que mientras exista el dinero efectivo, los cajeros permanecerán. Cerca de 16 millones de transacciones que realizan hoy en un mes garantizan aún su uso por mucho tiempo.
(Adaptado histórico EL TIEMPO, Agosto 1996 por: NULLVALUE)


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